Forma Farmacéutica y formulación

Indicaciones terapéuticas

Farmacocinética y farmacodinamia

Contraindicaciones

Precauciones generales

Restricciones de uso durante el embarazo y la lactancia

Reacciones secundarias y adversas

Interacciones medicamentosas y de otro género

Alteraciones en los resultados de pruebas de laboratorio

Carcinogénesis, mutagénesis, teratogénesis y sobre la fertilidad

Dosis y vía de administración

Manifestaciones y manejo de la sobredosificación o ingesta accidental

Presentaciones

Recomendaciones sobre almacenamiento

Leyendas de protección


ANALFIN

(Morfina)
Analgésico opiáceo
Tabletas

Presentaciones en circulación

ANALFIN 10 mg ORAL 20 TABS (N02A)
ANALFIN 15 mg ORAL 100 TABS (N02A)
ANALFIN 15 mg ORAL 20 TABS (N02A)
ANALFIN 30 mg ORAL 100 TABS (N02A)
ANALFIN 30 mg ORAL 20 TABS (N02A)
Controlado 1
Categoría de uso en Embarazo: C

Tecnofarma


Menu FORMA FARMACÉUTICA Y FORMULACIÓN

Cada TABLETA de 10 mg contiene:
Sulfato de morfina pentahidratada equivalente a 10 mg de sulfato de morfina
Cada TABLETA de 15 mg contiene:
Sulfato de morfina pentahidratada equivalente a 15 mg de sulfato de morfina
Cada TABLETA de 30 mg contiene:
Sulfato de morfina pentahidratada equivalente a 30 mg de sulfato de morfina

Menu INDICACIONES TERAPÉUTICAS

La morfina es un analgésico opioide, indicado en el alivio del dolor agudo o crónico de moderado a intenso, ocasionado por cáncer (fase preterminal y terminal) y en el provocado por infarto agudo al miocardio. En el control del dolor postoperatorio, en pacientes politraumatizados, y en aquellos con quemaduras.

Menu FARMACOCINÉTICA Y FARMACODINAMIA

La morfina produce analgesia mediante la interacción con receptores opioides en el sistema nervioso central (SNC). Los opioides interactúan con sitios de unión estereoespecíficos en el SNC y otros tejidos, cuya mayor densidad se encuentra en el sistema límbico, el tálamo, hipotálamo, el mesencéfalo y la médula espinal.
Sus efectos pueden resultar mimetizando las acciones de las encefalinas, betaendorfinas y otros ligandos que ocupan los mismos sitios de unión. Esas acciones parecen involucrar alteraciones en la velocidad de liberación de neurotransmisores. En el sistema nervioso los opioides inhiben la liberación de acetilcolina, noradrenalina y sustancia P.
El sulfato de morfina (SM) se absorbe rápidamente, aunque de manera variable, desde el aparato gastrointestinal.
Después de su administración oral se encuentran concentraciones plasmáticas máximas entre los 30 y 120 minutos siguientes. La biodisponibilidad oral corresponde a 30%, con límites de 10 a 50%. El SM sufre metabolismo de primer paso. Durante la utilización de las vías intramuscular y subcutánea se observa una absorción rápida y completa. Los efectos farmacológicos inician entre los 10 y 15 minutos y el efecto máximo se observa entre los 60 y 90 minutos, con una duración de 4 a 6 horas.
Una vez en la sangre, el sulfato de morfina se une a las proteínas plasmáticas en 40%. El volumen de distribución aparente del sulfato de morfina es de aproximadamente 4.7 l/kg, lo cual indica que dicho fármaco se distribuye en los líquidos intra y extracelulares; además se fija a todos los tejidos y especialmente al hígado, riñón, bazo, pulmones, intestinos delgado y grueso, y músculos.
No obstante que el sitio primario de acción del sulfato de morfina es el sistema nervioso central, en el adulto sólo pequeñas cantidades atraviesan la barrera hematoencefálica. La morfina atraviesa la barrera placentaria.
El nivel terapéutico (analgésico) plasmático del sulfato de morfina es de alrededor de 65 ng/ml, mientras que el nivel plasmático letal es de aproximadamente 500 ng/ml. La biotransformación del sulfato de morfina se lleva a cabo, principalmente, por el sistema microsomal hepático, aunque también, ocurre metabolismo intestinal.
El sulfato de morfina sufre (N-desmetilación). Tanto la morfina como la fracción desmetilada se conjugan con el ácido glucurónico, a nivel de los hidroxilos 3 y 6, produciendo metabolitos activos e inactivos (la morfina 6 glucorónido es más potente que el propio sulfato de morfina).
La excreción de sulfato de morfina se lleva a cabo, principalmente, por filtración glomerular. Sólo una pequeña cantidad de sulfato de morfina se excreta intacta (menos de 8%) y el principal metabolito eliminado es la morfina-3-glucurónido. Pequeñas cantidades son excretadas por la bilis (menos de 10%), y se presenta circulación enterohepática tanto del sulfato de morfina como de sus glucurónidos.
Asimismo, se encuentran cantidades mínimas en el sudor, jugo gástrico y en la leche materna. El tiempo de vida media del sulfato de morfina es de aproximadamente 2 horas.
Debido que el sulfato de morfina sufre metabolismo de primer paso, su efecto es inferior cuando se administra por vía digestiva, en relación con las vías parenterales. Se calcula que la potencia del sulfato de morfina por vía oral es de aproximadamente un sexto respecto a la vía parenteral y su biodisponibilidad de aproximadamente 25%.
La forma de la curva tiempo-efecto varía también con la vía de administración, de modo que la duración de la acción es algo más prolongada cuando se utiliza la vía oral.

Menu CONTRAINDICACIONES

En pacientes con antecedentes de hipersensibilidad a la morfina. En aquellos con volúmenes y capacidades respiratorias disminuidas, ante la posible superposición de los efectos depresores respiratorios del sulfato de morfina.
En pacientes con presión intracraneal elevada, en los que la depresión respiratoria asociada al sulfato de morfina puede incrementar la presión intracraneal como resultado de la vasodilatación cerebral debida a la retención de bióxido de carbono. En pacientes con íleo paralítico u obstrucción intestinal.
En pacientes con cólico biliar, ya que se ha mostrado que la morfina induce espasmo del esfínter de Oddi. Debido a que el sulfato de morfina induce de manera variable la liberación de histamina, lo cual resulta en vasodilatación periférica y disminución de la presión al final de la diástole, pudiera resultar una desventaja en aquellos pacientes con enfermedad valvular aórtica o enfermedad coronaria, embarazo y lactancia.

Menu PRECAUCIONES GENERALES

En pacientes que cursen con enfermedad valvular aórtica o enfermedad coronaria, vasodilatacion periférica y disminución de la presión al final de la diástole. Pacientes con hipotiroidismo, insuficiencia renal.
La aparición de íleo paralítico durante la administración de morfina requiere suspensión del analgésico. La administración del SM en pacientes debilitados y en niños menores de 7 años deberá realizarse con extrema precaución.
La administración del SM puede producir hipertonicidad de la musculatura lisa provocando cólico biliar, dificultad para la micción y retención urinaria que requiere drenado mediante sonda vesical. Los pacientes con enfermedad pulmonar obstructiva crónica o crisis asmática pueden desarrollar insuficiencia respiratoria aguda que puede revertirse con la administración del antagonista opioide naloxona.

Menu RESTRICCIONES DE USO DURANTE EL EMBARAZO Y LA LACTANCIA

Embarazo: La morfina ha sido utilizada extensamente en el pasado para analgesia obstétrica. Indudablemente causa depresión respiratoria en el neonato, además de variabilidad en el ritmo cardiaco.
Algunos factores que influencian la severidad de esos efectos incluyen la magnitud de la dosis y el periodo de latencia entre el nacimiento y la última dosis de morfina administrada.
Con respecto a los efectos cardiacos, se observan con mayor intensidad si el nacimiento ocurre entre 1 y 6 horas después de la última dosis; por lo tanto, la administración parenteral de morfina durante el parto, prácticamente no se utiliza, sobre todo que existen en la actualidad técnicas analgésicas más seguras.
Se observa una notable incidencia de complicaciones en neonatos nacidos de madres adictas a los opioides, los cuales incluyen temblor, irritabilidad, fiebre, diarrea, convulsiones y vómito, asociados a dependencia. Por otro lado, la incidencia de malformaciones congénitas no es mayor a la observada en la población general.
Lactancia: Aunque la morfina puede suprimir la lacta amp;shy;ción, la cantidad que alcanza al neonato, vía la leche materna, es probablemente insuficiente para causar problemas de dependencia o producir efectos adversos.

Menu REACCIONES SECUNDARIAS Y ADVERSAS

Entre los efectos secundarios de origen central se encuentran náuseas, vómito, mareo, sedación, depresión respiratoria, confusión y delirio, además de dependencia física y adicción psicológica.
Entre los efectos periféricos se describen constipación, cólico biliar, retención urinaria, prurito y urticaria. Otros efectos indeseables incluyen hipotensión ortostática, miosis, bradicardia, sabor amargo, sequedad de boca e hipotermia.

Menu INTERACCIONES MEDICAMENTOSAS Y DE OTRO GÉNERO

Los inhibidores de la monoaminooxidasa potencian los efectos del sulfato de morfina, pudiendo ocasionar ansiedad, confusión y depresión respiratoria.
Las fenotiazinas, al igual que los hipnóticos, los neurolépticos y el alcohol, potencian los efectos depresores centrales de sulfato de morfina, particularmente los respiratorios.
Existe un reporte de confusión y depresión respiratoria severa en un paciente a quien se administró cimetidina y morfina simultáneamente.
El sulfato de morfina reduce la eficacia de los diuréticos por la inducción de la liberación de hormona antidiurética. Los efectos depresores respiratorios de la morfina, aumentan notablemente por el alcohol o por otros depresores del SNC.

Menu ALTERACIONES EN LOS RESULTADOS DE PRUEBAS DE LABORATORIO

El sulfato de morfina puede reaccionar con el reactivo de Folin-Ciocalteau, en el método de cuantificación proteínica de Lowry.

Menu PRECAUCIONES EN RELACIÓN CON EFECTOS DE CARCINOGÉNESIS, MUTAGÉNESIS, TERATOGÉNESIS Y SOBRE LA FERTILIDAD

Se ha mostrado que el sulfato de morfina puede inducir defectos en el sistema nervioso central, en los productos de hámsters y ratones, a los cuales se administró morfina durante la preñez. No se ha reportado una asociación entre la administración de SM y presentación de efectos mutagénicos, carcinogénicos o sobre la fertilidad.

Menu DOSIS Y VÍA DE ADMINISTRACIÓN

Oral.

Como con cualquier analgésico opioide potente, resulta crítico ajustar el esquema de dosificación individualmente de acuerdo con el efecto analgésico obtenido y a la presentación de efectos adversos.
En pacientes con cáncer debe tenerse en mente la naturaleza progresiva de la enfermedad asociada con el aumento del dolor, y también la existencia de tolerancia al efecto de la morfina.
Se puede iniciar con dosis de 10 mg cada 2 a 4 horas, y ajustar de acuerdo con la respuesta del paciente (hasta 200 mg cada 2 a 4 horas).

Menu MANIFESTACIONES Y MANEJO DE LA SOBREDOSIFICACIÓN O INGESTA ACCIDENTAL

Las principales características clínicas de una sobredosis incluyen depresión respiratoria que puede conducir al paro respiratorio, coma e hipotensión.
La sobredosificación leve involucra síntomas como náuseas, vómito, temblor, miosis, disforia, hipotermia, hipotensión, confusión y sedación.
El manejo de la sobredosificación debe incluir apoyo ventilatorio y la administración de nalbufina (1 mg) y su repetición a intervalos de 1 a 2 minutos, hasta una dosis máxima de 10 mg.

Menu PRESENTACIONES

ANALFIN se presenta en envases con 20 tabletas de 10, 15 ó 30 mg y 100 tabletas de 15 y 30 mg.

Menu RECOMENDACIONES SOBRE ALMACENAMIENTO

Consérvese a temperatura ambiente a no más de 30°C y en lugar seco. Protéjase de la luz.

Menu LEYENDAS DE PROTECCIÓN, LABORATORIO Y REGISTRO/IPPA

Producto perteneciente al grupo I. Literatura exclusiva para médicos. No se deje al alcance de los niños. Su venta requiere receta médica especial para estupefacientes o psicotrópicos. No se administre durante el embarazo y la lactancia. Su uso prolongado, aun a dosis terapéuticas, puede ocasionar dependencia.

Hecho en México por: TECNOFARMA, S. A. de C. V.

Reg. Núm. 242M94, SSA I BEAR-04330020450257/RM2005

Última actualización: 2011-12-10